Lo ideal es que el 20-25% de nuestra dieta debe estar compuesta de grasa buena, es decir, de ácidos grasos esenciales (nueces, semillas, pescado azul, aceite de colza y aceite de nuez, aguacates) y grasas monoinsaturadas (aceite de oliva virgen extra). Reduce la ingesta de tipos menos saludables de grasas (que se encuentra en los productos lácteos pasteurizados, la margarina y la carne) a un mínimo. Comer pescado graso al menos dos veces a la semana, y come unas cuantas nueces y (semillas almendras, nueces, girasol, de calabaza y semillas de lino) con cada bocado.

Eso no significa que cada semana vayas a adelgazar 750 gramos, ya que habrá semanas que puedes llegar a perder 1kg y otras que no llegues a bajar ni el medio kilo. En un proceso de adelgazamiento casi siempre hay semanas en que se baja muy bien de peso y otras en las que no se baja prácticamente nada. Puede resultar desmoralizador cuando sucede pero hay que tener paciencia y mirar lo conseguido a largo plazo. Por este motivo, no recomiendo a mis pacientes que se pesen en sus casas. Las personas que se pesan todos los días, incluso varias veces, pueden llegar a desesperarse cuando están comiendo bien y ven que la báscula no baja. También viceversa, es decir, que si están bajando bien de peso se saltan más las pautas porque ven que “se lo pueden permitir”. Sea cual sea el resultado de la báscula sirve de “excusa” para abandonar o saltarse la dieta consumiendo más calorías de las marcadas. Mi recomendación es que te concentres en tu dieta y no en el peso corporal. En las visitas de control que realizo cada 2 semanas podremos analizar juntos como ha ido, si el peso perdido es grasa o agua y el porqué de cada situación.
Cuando se está durante un proceso de pérdida de peso es posible que el médico o el nutricionista indique, además de la alimentación saludable y de la practica de actividad física, la ingesta de algún medicamento o remedio natural que ayude a acelerar el metabolismo, quemar la grasa acumulada, inhibir la absorción de grasa en el intestino, disminuir el apetito, controlar la ansiedad o para combatir la retención de líquidos en el organismo. 
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