Aumentar el metabolismo o quemar grasa – Los compuestos que aumentan el metabolismo queman más calorías, lo que resulta en pérdida de peso. Cuando quemamos más calorías de las que absorbemos, nuestros cuerpos queman grasa para marcar la diferencia. La mayoría de los medicamentos para perder peso en la categoría de supresores del apetito también son estimulantes y los dos funcionan juntos. Un ejemplo rápido es la cafeína en el café. Cuando usted bebe un volumen enorme, se siente muy alerta, incluso agitado a veces. El café aumenta la tasa metabólica, resultando en más calorías quemadas.
Los vegetales y las frutas son buenas fuentes de vitaminas y de minerales. Los vegetales y las frutas también tienen un contenido bajo de calorías y son ricos en fibra alimentaria. Los vegetales y las frutas, al igual que otras plantas y alimentos de origen vegetal, poseen sustancias que ayudan a prevenir la enfermedad cardiovascular. Comer más frutas y vegetales puede ayudar a reducir el consumo de alimentos con más calorías, como la carne, el queso y los refrigerios.
Piensa antes de comer. No tienes que renunciar a las bebidas y comidas que te gustan simplemente debes reducir un poco la ingesta de las más calóricas e introducir opciones más saludables. Muévete. Mantente de pie y anda todo lo que puedas. Todos los pasos cuentan si tratas de perder peso. Sube las escaleras en vez de usar el ascensor, aparca más lejos y anda. Moverse es la mejor manera de cumplir tus objetivos cuanto antes.
Y es que el cuerpo tiende a perder masa muscular. Es por eso que es fundamental que hagas más entrenamientos de fuerza y menos de cardio. Es decir: más músculo y menos carrera o bicicleta. Pero también es importante la alimentación. No hay ninguna sustancia por si misma que actúe de acelerador total del metabolismo. El cuerpo cada vez necesita menos "energía" pero sí que hay ciertos alimentos que pueden contribuir a que tu organismo funcione mejor y por lo tanto se acelere al menos en parte el metabolismo. Y te damos ocho ejemplos: la manzana el aguacate, el brócoli, la canela, la avena, el té verde (recuerda que a la hora de hacer dieta también es importante lo que bebes y que en este enlace te contamos varias bebidas que puedes consumir a diario o mientras comes o cenas y que tienen cero calorías) y la fruta en general. Es importante que huyas del mito de que la fruta tiene demasiado azúcar o que engorda.
Sí, falta una sustancia: el agua. Recuerda que beber dos litros de agua cada día es un gesto de lo más adecuado. Y es que también puede ayudarte a perder peso. Además el agua puede hacer que evites comidas innecesarias. Los expertos aseguran que hay dos tipos de hambre: la física (que sólo se solventa comiendo) y la psicológica (producto muchas veces del estrés o la ansiedad. Esta última la puedes solucionar sencillamente bebiendo un vaso de agua. Ese gesto te llevará además unos minutos que te permitirán pensar dos veces si realmente necesitas esa comida.
El picar no es que sea conveniente, sino que es una buenísima estrategia para mantener nuestra glucemia controlada y por tanto regular nuestro apetito. El problema aparece cuando ese picoteo es aleatorio e improvisado, al igual que debemos organizar nuestros desayunos y comidas principales, debemos llevar un cierto control de las alternativas de picoteo sano que están a nuestro alcance para poder incluir entre horas. En principio los alimentos que más nos interesan son aquellos alimentos que nos aporten una pequeña cantidad de azúcar que se absorba de forma lo más lenta posible, que venga asociado a una importante cantidad de fibra para estimular la saciedad y siempre acompañado con una cantidad significativa de agua. Nuestra sugerencia para un picoteo saludable: fruta, lácteos desnatados, cantidades controladas de frutos secos, pequeños bocadillos y sándwich de pan integral pueden ser muy buenas alternativas.
Es decisión de tu médico (si es que en tu país es posible usarla) si la quieres usar. Este medicamento se recomendaba para personas con obesidad es decir un IMC de 30 o superior, con riesgo de presentar diabetes o enfermedades cardiovasculares. El medicamento no era barato, costaba $120 dólares. Si quieres saber más de los riesgos de la sibutramina haz click aquí.
Verdad: El queso, la leche y el yogur sin grasa o bajos en grasa son tan nutritivos como los productos hechos con leche entera, pero tienen menos grasa y calorías. Los productos de derivados de la leche, también conocidos como productos lácteos, tienen proteína que sirve para aumentar la masa muscular y para ayudar a que los órganos funcionen bien. También tienen calcio que sirve para fortalecer los huesos. La mayoría de las leches y algunos yogures vienen enriquecidos con vitamina D que ayuda al cuerpo a utilizar el calcio. La mayoría de las personas que viven en los Estados Unidos no obtienen suficiente calcio ni vitamina D. Los productos de leche son una manera fácil de obtener más de estos nutrientes.
¿Cuánto bajar? Con una dieta balanceada y ejercicio, es habitual que una persona baje entre dos y cuatro kilos en un mes. Pero si se trata de una persona que ya ha realizado dietas restrictivas con anterioridad, la reducción puede ser menos porque el cuerpo se adapta a esta menor ingesta, lo guarda en su memoria y reduce aún más su gasto calórico basal (calorías que gasta en reposo).

¡Hola Tania! Gracias por la información tan útil. Pondré en práctica estos consejos para mejorar mi muy trastocada alimentación. Un consejo que recuerdo haber leído en un lugar es el de que si tienes ganas de una comida chatarra, la comas, pero prepárala tú mismo en tu cocina. Así, si quieres comer unas papas a la francesa en vez de ir a comprarlas, házlas en casa. Es útil porque para preparar una pequeña cantidad tendrás que ir a comprar las papas, lavarlas, pelarlas, cortarlas, freirlas, etc., además de todo el desastre que dejarás en la cocina y los trastes que ensuciarás. Para cuando las termines de preparar el gusto de comerlas no se verá redituado por todo la extenuante labor de preparlas, por lo que con el tiempo te irás desmotivando a seguir comiéndolas porque asociarás un largo procedimiento con una recompensa muy escasa.


La información aquí contenida no debe utilizarse durante ninguna emergencia médica, ni para el diagnóstico o tratamiento de alguna condición médica. Debe consultarse a un médico con licencia para el diagnóstico y tratamiento de todas y cada una de las condiciones médicas. En caso de una emergencia médica, llame al 911. Los enlaces a otros sitios se proporcionan sólo con fines de información, no significa que se les apruebe. © 1997-2018 A.D.A.M., Inc. La duplicación para uso comercial debe ser autorizada por escrito por ADAM Health Solutions.
Tampoco te dejes engañar por las dietas que prohíben comer determinados grupos de alimentos. Una dieta que te prohíba los hidratos de carbono, como el pan o la pasta, o que solo te deje alimentarte de fruta es insana. No te dejará incorporar todas las vitaminas y minerales que necesitas. Y, aunque es posible que te permita perder peso, lo más probable es que, a la larga, lo vuelvas a recuperar.

Si necesitas perder peso, seguir una dieta no es la solución (al menos la única). No te plantees cuidarte unos meses, tomar medicamentos, suplementos nutricionales o sustitutivos de comida para perder peso. Acude a un nutricionista que trate tu caso de forma personalizada, que te enseñe a comer, comprar y cocinar sano. En definitiva, que mejore tus hábitos.
No exceda las dosis recomendadas. Mujeres embarazadas o que estén lactando, niños menores de 18 años, y personas con una condición médica conocida deben consultar a un médico antes de usar este o cualquier suplemento dietético. Mantener fuera del alcance de niños. No usar si le falta el sello de seguridad o está dañado. Almacenar a temperatura ambiente.
×