Aunque seguramente sabes que comer determinados alimentos puede aumentar el riesgo de enfermedad cardíaca, muchas veces es difícil cambiar los hábitos de alimentación. Ya sea que lleves varios años comiendo de forma poco saludable o que solo quieras ajustar la dieta, a continuación te ofrecemos ocho consejos para seguir una dieta saludable para el corazón. Una vez que sepas qué alimentos puedes comer en mayor cantidad y cuáles deberías limitar, estarás en camino hacia una dieta saludable para el corazón.
Según ha explicado en un comunicado la espcialista en nutrición del Hospital Quirónsalud Torrevieja Carolina Pérez "cuando estamos de vacaciones muchas veces nuestro tránsito intestinal no funciona tan regularmente como desearíamos, además de que la ingesta de grasa se aumenta y la de fibra muchas veces disminuye". "En verano no llevamos un control en las comidas, comemos con más sal, a deshoras, con menos fibra, dejamos de practicar ejercicio con asiduidad, etc. Esto nos puede hacer que suframos retención de líquidos, lo que hace que aumentemos de volumen de manera considerable, haciéndonos sentir hinchados, pesados y molestos", ha apuntado.
En plena operación bikini los nutricionistas advierten de la necesidad de controlar la dieta. Hay que comer lo justo pero lo importante es que eso que comemos sea sano. Es decir: a la hora de intentar perder peso tenemos que cumplir un doble objetivo. Además de adelgazar tenemos que plantearnos también un cambio en nuestro modo de vida que nos sirva para hacer más ejercicio y para introducir novedades en nuestra alimentación que nos permitan ganar en salud. ¿Y cómo se puede combinar salud y pérdida de peso? Pues con una sencilla regla que los nutricionistas y otros expertos llevan años recomendando: la del 80/20.
La clave para perder peso (o más bien grasa corporal) es generar un balance energético negativo. Es decir, consumir -de forma controlada- menos calorías de las que quemamos, y que dichas calorías provengan de alimentos de "calidad" nutricional. Eso sí, si exponemos a nuestro cuerpo a una restricción calórica excesiva puede tener efectos negativos: decaimiento y el conocido efecto rebote (nuestro cuerpo se defiende de la falta de energía asimilándola en forma de grasa).
Estamos firmemente en contra de la anorexia y las dietas radicales. Nuestro objetivo: una tonificación duradera de la silueta sin promesas milagrosas y una mejora del rendimiento en el día a día. No te ofrecemos pastillas mágicas ni podemos hacerte perder peso sin que hagas deporte, pero nuestros productos desarrollados específicamente te ayudarán a alcanzar tus objetivos más rápidamente.
Un error común entre los adolescentes es no desayunar, creyendo que al saltarse una comida se pierde peso. “En realidad, ocurre el efecto contrario, el organismo intenta compensar esa falta de energía durante la mañana con un mayor aprovechamiento de los nutrientes al mediodía. Esto provoca una conducta de hambre desproporcionada y apetencia por alimentos hipercalóricos en la comida, estableciendo un circuito de hambre-saciedad que no facilita el retorno del equilibrio nutricional”, indica la endocrinóloga.
¿Y cuáles son estos factores? El 1tipo de alimentos que invaden los supermercados, con una alta densidad energética ricos en azúcares y grasas no saludables, la 2publicidad y el marketing que nos envuelve y nos incita a comprar determinados productos, el 3entorno social, la 4automatización de las tareas domésticas o la 5disponibilidad de automóviles que reducen nuestra actividad física.

Después de estudiar a más de 20.000 personas durante las últimas dos décadas en el proyecto SUN (Seguimiento de la Universidad de Navarra), el doctor Miguel Ángel Martínez González, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública en la Universidad de Navarra, que ha trabajado con Walter Willet, asesor de Barack y Michelle Obama en Harvard desde junio de 2017, y es uno de los creadores y directores de Predimed, el mayor estudio científico hecho nunca en Europa sobre nutrición y uno de los más importantes llevados a cabo en el mundo (un proyecto financiado y avalado por la Universidad de Harvard, el gobierno de EEUU y el Instituto de Salud Carlos III) nos cuenta por qué debemos seguir una dieta mediterránea para controlar nuestro peso, adelgazar y perder peso y por qué nuestro estilo de vida es mucho más importante que nuestra genética según sus estudios "de cada 100 personas que han sufrido un infarto, sólo cinco tenían una predisposición directa en sus genes" y nos asegura que "la dieta y el estilo de vida tienen el poder de contrarrestar el efecto de los genes más perversos".

hola tania, quisiera saber un poco mas sobre los porta alimetos, yo las quiero comprar pero vivo en peru, nose si ahi tambien las vendan. Me gusto mucho la informacion, pero yo no soy la que le gustan los dulces y mucho menos las tortas no me gustan, pero si se me antojado un pollito a la brasa, papas fritas y eso, pero a mi me gusta comer cuando se trata de eso, pero me gusto tus consejos
Si necesitas perder peso, seguir una dieta no es la solución (al menos la única). No te plantees cuidarte unos meses, tomar medicamentos, suplementos nutricionales o sustitutivos de comida para perder peso. Acude a un nutricionista que trate tu caso de forma personalizada, que te enseñe a comer, comprar y cocinar sano. En definitiva, que mejore tus hábitos.
Los cereales integrales son una buena fuente de fibra y de otros nutrientes que cumplen un papel importante en la regulación de la presión arterial y en la salud del corazón. Para aumentar la cantidad de cereales integrales en una dieta saludable para el corazón, sustituye los productos de granos refinados. O bien, aventúrate y prueba un cereal integral diferente, como el farro integral, la quinua o la cebada.
Verdad: Una ración de un alimento bajo en grasa o sin grasa puede ser más bajo en calorías que una ración del mismo producto con toda su grasa. Sin embargo, hay muchos alimentos procesados que son bajos en grasa o sin grasa pero que tienen igual o más calorías que el mismo alimento con la cantidad completa de grasa. A estos alimentos a veces les añaden harina, sal, almidón o azúcar para mejorar su sabor y textura después de haber eliminado la grasa. Esto le añade calorías al alimento.
Expertas en nutrición del Hospital Quirónsalud recomiendan planificar el menú semanal con una lista de compra cerrada --para no comprar lo que no se debe--, además de tomar en ayunas un vaso de agua templada con limón para alcalinizar el organismo y mejorar el tránsito intestinal con el fin de eliminar toxinas de forma eficiente, ayudar a bajar la hipertensión, depurar el hígado y ayudar así a perder los kilos de más que se hayan podido adquirir durante las vacaciones de verano.
“A los 30 se inicia la pérdida de masa muscular de manera suave, reduciendo la fuerza”, dice Isidro. Como añadido, en las mujeres empieza a aparecer la osteopenia. De ahí la importancia de empezar a hacer ejercicio físico (cardiovascular, por ejemplo) dejando el deporte poco a poco. “Obligatoriamente tienen que practicar ejercicios que trabajen la fuerza de la masa muscular, como sentadillas, zancadas y empujes (o flexiones) contra la pared y el suelo.  
Ten cuidado con los tamaños de las porciones. Los sabores fuertes pueden ayudarte a controlar las porciones. Por ejemplo el chocolate negro o una cerveza negra pueden satisfacer en pequeñas porciones, pero es difícil consumirlos rápidamente. Incorpora porciones apropiadas en tu plan de comidas. Por ejemplo: un bocadillo saludable de almendras y arándanos secos puede convertirse en una gran fuente de calorías si no les prestas atención a las cantidades. Además, si mides los bocadillos saludables con anticipación, evitarás comer en exceso y será práctico tomarlos.[15]
Sí, falta una sustancia: el agua. Recuerda que beber dos litros de agua cada día es un gesto de lo más adecuado. Y es que también puede ayudarte a perder peso. Además el agua puede hacer que evites comidas innecesarias. Los expertos aseguran que hay dos tipos de hambre: la física (que sólo se solventa comiendo) y la psicológica (producto muchas veces del estrés o la ansiedad. Esta última la puedes solucionar sencillamente bebiendo un vaso de agua. Ese gesto te llevará además unos minutos que te permitirán pensar dos veces si realmente necesitas esa comida.
Pero al usar este metodo natural pude ver como bajaba de peso. No es que me encerre en un gimnasio todo el dia o segui una dieta rigurosa para adelgazar es mas comia lo que me gustaba pero en distintas proporciones y en diferentes horas del dia según me djo el autor del metodo mi metabolismo es algo lento y por ello me costaba mas bajar de peso, pero al pasar 4 semanas ya habia perdido 9 kilos de peso no sera mucho pero es algo que me animo a compartir mi experiencia.
Utilizar grasas saludables: Aceite de coco tiene efectos quemadores de grasa naturales al igual que lo hace GC, también muchas otras ventajas, como mejorar la salud intestinal, también. Las demás grasas saludables que pueden ayudar a controlar el apetito incluyen el aceite de oliva reales, aguacate. las grasas de los alimentados con pasto de carne, nueces y semillas.
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