A la hora de perder peso y luchar contra la obesidad es importante fijarse objetivos pero no tienen que ser los mismos para cada persona. Hay personas que necesitan fijarse objetivos realistas y que vean alcanzables para poder llegar a ellos. Sin embargo a otras personas eso no les sirve y necesitan proponerse grandes retos y objetivos ambiciosos. Sea cual sea tu caso es importante que te plantees qué quieres conseguir, para cuándo y cómo lo vas a hacer.
Si bien agregarle menos sal a la comida cuando ya está servida o mientras la cocinas es un buen primer paso, la mayor parte de la sal que consumes proviene de alimentos enlatados o procesados, como sopas, productos horneados y alimentos congelados. Optar por alimentos frescos y preparar tú mismo las sopas y los estofados son medidas que pueden ayudarte a reducir la cantidad de sal que consumes.

Identifica los desencadenantes de hambre y planifícate según ellos. Los desencadenantes de hambre son las actividades que hacemos que nos hacen querer comer bocadillos. Para algunas personas, el desencadenante es sentarse a ver una película por la noche; para otras, es estudiar hasta muy tarde. Si conoces tus desencadenantes de hambre, puedes planificarte según ellos. Llena tu casa con bocadillos saludables o tenlos a la mano.
Buenas tardes, hace ya un tiempo he iniciado un cuidado intensivo para bajar de peso, he hecho ejercicio a diario de hora y media a dos horas, he hecho dieta, no comiendo harinas, suspendiendo los dulces y comiendo cinco veces al día, desafortunamente no he podido bajar de peso, pero si de talla; sufro de hipotiroidismo y la verdad me gustaría que me colaborarán con una dieta saludable.
La clave para perder peso (o más bien grasa corporal) es generar un balance energético negativo. Es decir, consumir -de forma controlada- menos calorías de las que quemamos, y que dichas calorías provengan de alimentos de "calidad" nutricional. Eso sí, si exponemos a nuestro cuerpo a una restricción calórica excesiva puede tener efectos negativos: decaimiento y el conocido efecto rebote (nuestro cuerpo se defiende de la falta de energía asimilándola en forma de grasa).
La sibutramina actúa disminuyendo el hambre y haciendo con que la sensación de saciedad llegue más rápido al cerebro, ayudando a controlar la cantidad de comida ingerida. De esta forma, este medicamento puede ser usado como primer tratamiento en personas con obesidad. Cabe acotar que en algunos países de América Latina su uso ha sido restringido, debido a sus efectos secundarios. 
×