La dieta mediterránea es la dieta tradicional que cuenta con un mayor respaldo científico y todos conocemos en qué consiste: un consumo alto de frutas, verduras, pescado, cereales integrales, legumbres y aceite de oliva, y bajo en carne roja, azúcares y grasas saturadas. Pero, además, un componente importante es la práctica de ejercicio. Dado que es la dieta que se utilizaba en nuestro país hasta hace no mucho, es muy fácil de seguir. Pero hay que tener en cuenta que lo que hoy podemos entender como “dieta mediterránea” no siempre corresponde a lo que los científicos entienden como tal.

El ejercicio físico no es imprescindible para conseguir bajar peso, pero es altamente recomendable. Hacer ejercicio físico te ayuda a bajar peso más fácilmente y a sentirte mejor, es un empujón extra para introducirte en el círculo virtuoso. Además, al bajar peso a la vez que se hace deporte, se consigue mejorar el tono muscular que ayuda a combatir la flacidez y en definitiva, a mejorar la salud.


El picar no es que sea conveniente, sino que es una buenísima estrategia para mantener nuestra glucemia controlada y por tanto regular nuestro apetito. El problema aparece cuando ese picoteo es aleatorio e improvisado, al igual que debemos organizar nuestros desayunos y comidas principales, debemos llevar un cierto control de las alternativas de picoteo sano que están a nuestro alcance para poder incluir entre horas. En principio los alimentos que más nos interesan son aquellos alimentos que nos aporten una pequeña cantidad de azúcar que se absorba de forma lo más lenta posible, que venga asociado a una importante cantidad de fibra para estimular la saciedad y siempre acompañado con una cantidad significativa de agua. Nuestra sugerencia para un picoteo saludable: fruta, lácteos desnatados, cantidades controladas de frutos secos, pequeños bocadillos y sándwich de pan integral pueden ser muy buenas alternativas.
Los cereales integrales son una buena fuente de fibra y de otros nutrientes que cumplen un papel importante en la regulación de la presión arterial y en la salud del corazón. Para aumentar la cantidad de cereales integrales en una dieta saludable para el corazón, sustituye los productos de granos refinados. O bien, aventúrate y prueba un cereal integral diferente, como el farro integral, la quinua o la cebada.
Es posible que las personas que comen granos enteros como parte de una dieta saludable reduzcan sus posibilidades de desarrollar algunas enfermedades crónicas. Las pautas dietéticas del gobierno sugieren que la mitad de los granos que usted consuma sean integrales. Por ejemplo, seleccione el pan que tenga el 100 por ciento de harina de trigo integral en lugar del pan blanco, y arroz moreno en lugar de arroz blanco. En la sección de Información adicional al final de esta hoja se ofrecen vínculos útiles a estas pautas y al sitio web MiPlato, que proporciona información, sugerencias prácticas y herramientas para comer de forma saludable.
Beyond the relationships formed with plant spirits thanks to dietas, I think life as a whole can be understood in terms of relationships.  In fact, life could actually be defined by relationships.  Our relationship to the food we eat, to the environment in which we live, to our coworkers, employers and employees, clients, and job, to our friends and family, our community, and society, to substances like alcohol, tobacco, and drugs, or activities like singing, dancing, and making love, all of these relationships and many more define our lives.  It is the nature of the energy within these relationships, and the quantity of love we give and receive through these relationships, that most influences our health.  The dieta is a further extension of these life defining relationships into dimensions or energy frequencies often imperceptible in our normal reality, and it is these relationships with spirits that make it possible for curanderos to facilitate powerful transformations for others.  We are all aware of how much we get by with a little help from our friends, but perhaps no one knows this as well as curanderos.
Según ha explicado en un comunicado la espcialista en nutrición del Hospital Quirónsalud Torrevieja Carolina Pérez "cuando estamos de vacaciones muchas veces nuestro tránsito intestinal no funciona tan regularmente como desearíamos, además de que la ingesta de grasa se aumenta y la de fibra muchas veces disminuye". "En verano no llevamos un control en las comidas, comemos con más sal, a deshoras, con menos fibra, dejamos de practicar ejercicio con asiduidad, etc. Esto nos puede hacer que suframos retención de líquidos, lo que hace que aumentemos de volumen de manera considerable, haciéndonos sentir hinchados, pesados y molestos", ha apuntado.
Hola Bris, antes que nada recuerda que es un proceso, subir de peso llevo un tiempo y bajar de peso también requiere de un tiempo. Por ello, no busques soluciones rápidas, mejor enfócate en cambiar tus hábitos para que tus avances se queden para siempre. Te recomiendo que visites a un nutricionista que te evalúe y que por lo mientras comiences también con la estrategia de este artículo: https://habitualmente.com/comer-mas-sano/
Cuando se está durante un proceso de pérdida de peso es posible que el médico o el nutricionista indique, además de la alimentación saludable y de la practica de actividad física, la ingesta de algún medicamento o remedio natural que ayude a acelerar el metabolismo, quemar la grasa acumulada, inhibir la absorción de grasa en el intestino, disminuir el apetito, controlar la ansiedad o para combatir la retención de líquidos en el organismo. 
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