Tener motivos fuertes te ayudará a no abandonar. Debes preguntarte a ti mismo: ¿Para qué quiero perder peso? ¿Qué beneficio me aportará? Probablemente busques mejorar tu salud, sentirte mejor contigo mismo, poder ponerte la ropa que tienes en el armario, realizar con éxito una prueba deportiva, ganar seguridad y autoconfianza, o quizá te casas el año que viene y quieres verte bien en las fotos. En la respuesta a la pregunta están tus principales motivaciones. Debes tenerlas presentes durante todo el proceso para mantener las ganas y la fuerza del primer día. Si tu situación personal o de salud cambia durante el tratamiento deberemos analizar nuevas motivaciones para seguir.
Hay una lista extensa de pastillas para adelgazar sin rebote, muchas certificadas, otras no, en la mayoría se pueden encontrar testimonio positivos, sin embargo, hay que recordar que cada organismo reaccionará de manera distinta ante los ingredientes ya sea naturales o químicos que contengan, por lo cual se aconseja acudir a un médico o experto, antes de comenzar a tomar cualquier tratamiento, para prevenir alteraciones que se puedan presentar en la salud, además de que algunas pueden tener efectos secundarios.
Proteicas, paleolíticas, del grupo sanguíneo, disociadas, sin hidratos de carbono, con pastillas para adelgazar… ¿Cuál es la más efectiva? ¡Huimos de las dietas milagro! Trabajamos con una dieta equilibrada e hipocalórica saludable. ¿Cómo conseguimos que pierdas el peso adecuado? Para empezar, con una pauta fácil de seguir. Nuestras dietas son abiertas, no confeccionamos menús cerrados. Los menús y las recetas solamente los utilizamos para darte ideas y ayudarte a que no te aburra lo que comes.

Se trata de un ejercicio parecido a las sentadillas, pero con una única pierna. Partiendo de una postura erguida, desliza una de las piernas hacia delante hasta que la rodilla de la otra extremidad casi toque el suelo. La pierna que adelantes debe quedarse flexionada en, apróximadamente, 90 grados. Para cambiar de extremidad, da un salto al aire, llevando tu pie trasero hacia delante y el delantero hacia atrás.


To this end, it helps to explore what we might call “indigenous consciousness.” When a person or people actively recognize the nourishment exchange between themselves and the land, and connect the quality of their lives to the health and fertility of their environment, then ecological relations become an intimate experience. Such an awareness is available to anyone who walks the ways of the earth.
¿Qué cenamos hoy? ¿Qué comemos mañana? Ay no sé… ya improvisaremos algo. Mira a ver qué hay por la nevera y si no hay nada pues compramos algo hecho o pedimos sushi o pizza o chino… Si estas frases u otras similares se repiten en tu casa semanalmente necesitas planificar un menú. Tener un menú colgado en la nevera, aunque sea orientativo ayuda mucho ya que facilita el día a día de la intendencia familiar. Te ayuda a no tener que pensar cada día que cocinar y qué comprar porque ya tienes el trabajo hecho. La planificación y la organización es muy importante para tener una alimentación ordenada y unos buenos hábitos alimentarios. No es necesario planificar todas las comidas del día a una semana vista pero si las comidas y cenas. Un ejemplo de menú semanal podría ser el siguiente:
Una de las mejores maneras de cambiar tus hábitos es comprando alimentos diferentes a los que compras habitualmente. Te animo a consumir alimentos no envasados, naturales, frescos, a granel, de temporada y de proximidad. ¿Cómo puedes hacerlo? Comprando en el mercado la carne, el pescado, los huevos, las frutas, las verduras, los frutos secos y el pan. Deja el supermercado para los productos de limpieza e higiene personal.
Cuando se está durante un proceso de pérdida de peso es posible que el médico o el nutricionista indique, además de la alimentación saludable y de la practica de actividad física, la ingesta de algún medicamento o remedio natural que ayude a acelerar el metabolismo, quemar la grasa acumulada, inhibir la absorción de grasa en el intestino, disminuir el apetito, controlar la ansiedad o para combatir la retención de líquidos en el organismo. 
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