Verdad: Una ración de un alimento bajo en grasa o sin grasa puede ser más bajo en calorías que una ración del mismo producto con toda su grasa. Sin embargo, hay muchos alimentos procesados que son bajos en grasa o sin grasa pero que tienen igual o más calorías que el mismo alimento con la cantidad completa de grasa. A estos alimentos a veces les añaden harina, sal, almidón o azúcar para mejorar su sabor y textura después de haber eliminado la grasa. Esto le añade calorías al alimento.
Mi experiencia con Alimmenta ha sido vía Skype, ya que resido en Suiza. Quería compaginar una alimentación saludable con mi ritmo de vida. Soy enfermera y trabajo en turno de mañana, tarde y noche. Las consultas con Adriana han sido siempre según mi horario de trabajo y me han ayudado no solo a bajar de peso, sino también a integrar una nutrición y estilo de vida saludables con un trabajo con ya de por sí mucho estrés. Sus propuestas de menús y recetas han hecho que las consultas también sirvieran para mi pareja y no tener que hacer dos comidas distintas, ya que se basan en alimentos de todos los grupos, cocinados de forma creativa y sana. Además, todo esto ha traído de la mano una nueva motivación para hacer deporte , ya que siento mi cuerpo menos pesado y con más energía! Estoy muy contenta con mi experiencia vía Skype. 🙂 Me ha aportado libertad de horarios y un seguimiento cercano y profesional. Gracias Adriana! 🙂

Bajar de peso con demasiada rapidez es peligroso y puede tener efectos negativos en la salud. A pesar del título del presente artículo, es mejor ponerse en forma lentamente. La pérdida prolongada y excesiva de peso puede causar problemas de salud considerables. La forma más segura y sostenible de bajar de peso es hacerlo lentamente y con la orientación de un profesional de la salud.
“Las personas deben entender que no pueden bajar en un mes todos los kilos demás que han acumulado durante un año. Hay que plantearse objetivos factibles a través de procedimientos nutricionales que no afecten nuestra salud. Las dietas milagrosas no existen, pero sí es posible que una persona llegue a su peso ideal con un régimen alimenticio que se ajuste a sus necesidades”, explica Arnaldo Hurtado.

En esta etapa de la vida “pueden aparecer problemas en la masticación y deglución. En las dietas de fácil masticación y en las trituradas se suele aumentar el aporte de hidratos de carbono (patata, pasta, arroz…) y reducir el consumo de proteínas (la carne, por su dificultad en el masticado; y el pescado, por el riesgo de atragantamiento con las espinas). Por eso, hay que realizar adaptaciones dietéticas que aseguren un aporte proteico correcto”, especifica De Luna. A partir de los 60 años la ingesta de proteínas ya debería estar en 2 gramos por kg de peso corporal, añade Isidro.
El estudio Predimed realizado en España, por ejemplo, concluía en una investigación publicada en 'The New England Journal of Medicine' que una dieta mediterránea enriquecida con frutos secos y aceite de oliva virgen extra reduce en un 30% la posibilidad de morir por un accidente cardiovascular. Una nueva investigación publicada hoy en el 'International Journal of Epidemiology', no obstante, matiza la bondad universal de mezclar frutas, verduras, pescado, cereales, legumbres y aceite de oliva, y añade un matiz olvidado para que esta dieta sea verdaderamente eficaz: tener dinero o pertenecer a la clase alta.
"Los españoles consumimos más del doble de la cantidad máxima recomendada por la OMS y cuatro veces más que la cantidad ideal recomendada por este organismo. Además, los datos son alarmantes porque se espera que en 2030, se espera que el 60 por ciento de la población tendrá sobrepeso, y la OMS asocia la obesidad con 15 tipos de cáncer por lo que comemos mal y demasiado", continúa el doctor.
Cuando se está durante un proceso de pérdida de peso es posible que el médico o el nutricionista indique, además de la alimentación saludable y de la practica de actividad física, la ingesta de algún medicamento o remedio natural que ayude a acelerar el metabolismo, quemar la grasa acumulada, inhibir la absorción de grasa en el intestino, disminuir el apetito, controlar la ansiedad o para combatir la retención de líquidos en el organismo. 
×