Si quieres adelgazar de manera definitiva a la vez que mejoras tu salud y cambias tus hábitos no dudes en contactarnos. En el Centro de nutrición Júlia Farré estaremos encantadas de conocer tu caso y prepararte la dieta que más se adecue a tus necesidades. Podemos ayudarte a perder peso con una dieta equilibrada y sana de manera presencial en nuestros despachos de Barcelona o de manera online allí donde te encuentres.
Los fabricantes de complementos alimenticios son responsables de garantizar la seguridad de sus pastillas de adelgazamiento y de hacer afirmaciones honestas sobre los posibles beneficios. Sin embargo, las afirmaciones de los fabricantes no están sujetas a la revisión previa a la comercialización ni a la aprobación de la agencia del medicamento. Además, el tipo o la calidad de la investigación utilizada para apoyar las reclamaciones puede variar.
Cuando se acerca abril llega de la mano el bombardeo publicitario de la operación bikini. En esas primeras semanas de la primavera sufrimos la avalancha de anuncios, comentarios y reportajes sobre productos quemagrasa y dietas milagro. Tenga cuidado y no se deje engañar: ponerse en forma estando sano puede ser un ejercicio fácil, pero cuando hablamos de importantes pérdidas de peso, hay que contar con supervisión médica.
Cuanto más peso te sobre, más kilos vas a bajar de manera rápida. Si te sobran 5 kg o menos, los perderás más despacio que si te sobran 20. De media, se considera exitosa una bajada de 0,5 a 1kg por semana. Menos de medio kilo a la semana, podemos considerar que es una bajada lenta. Más de 1 kg a la semana significará que estás bajando mucha cantidad de agua corporal (no grasa) por lo tanto, es un ritmo de adelgazamiento que se va a frenar al cabo de poco tiempo y será un peso que muy fácilmente volverás a recuperar. Podríamos estimar que con una dieta personalizada hipocalórica vas a bajar de media 3 kg al mes.
¡Hola Tania! Gracias por la información tan útil. Pondré en práctica estos consejos para mejorar mi muy trastocada alimentación. Un consejo que recuerdo haber leído en un lugar es el de que si tienes ganas de una comida chatarra, la comas, pero prepárala tú mismo en tu cocina. Así, si quieres comer unas papas a la francesa en vez de ir a comprarlas, házlas en casa. Es útil porque para preparar una pequeña cantidad tendrás que ir a comprar las papas, lavarlas, pelarlas, cortarlas, freirlas, etc., además de todo el desastre que dejarás en la cocina y los trastes que ensuciarás. Para cuando las termines de preparar el gusto de comerlas no se verá redituado por todo la extenuante labor de preparlas, por lo que con el tiempo te irás desmotivando a seguir comiéndolas porque asociarás un largo procedimiento con una recompensa muy escasa.
En general, para llevar una dieta equilibrada, recomiendo hacer 5-6 comidas diarias, pero realmente lo que determina el número de comidas al día es el número de horas que permanezcamos activos. Una persona que desayune a las 6:00 y cene a las 23:00 tendrá que hacer un número mayor de comidas que aquella que desayune a las 9:00 y cene a las 22:00. Lo realmente importante es no dejar grandes períodos de ayuno, ya que esto desencadena un desequilibrio de los niveles de glucosa lo que a su vez provoca descenso de la energía vital, incremento del apetito y tendencia a acumular grasa cuando ingiramos comida a modo de supercompensación.

Lo que es peor es que algunas de las grasas contenidas dentro de ciertos alimentos chatarra en realidad puede hacer que su cuerpo anhele más alimentos. Esto sólo le hará más insalubre y con sobrepeso. Los efectos de estos antojos pueden durar días después de consumir la comida chatarra. Un buen ejemplo es mantener la comida chatarra fuera de su dieta tanto como sea posible.
Conocer lo que compramos es básico para no dejarnos engañar por lo que a primera vista parecen los productos. Por eso te invito a empezar a familiarizarte con la letra pequeña. La primera vez que lo empieces a hacer quizás no sacas muchas conclusiones pero te llevarás muchas sorpresas. A medida que vayas haciéndolo con diferentes productos y comparándolos entre ellos aprenderás a distinguir los productos de calidad de los altamente procesados. Trata de elegir alimentos con una lista lo más corta posible de ingredientes, sin azúcares añadidos y sin grasas hidrogenadas.
No sólo es básico escoger bien los alimentos que mejor se adaptan a nuestra idea de perder peso. Podemos escoger los más sanos, los menos grasos o los más digestivos, pero su combinación puede arruinar los efectos positivos. Es lo que se conoce como la dieta disociada. No hay demostración científica que lo demuestre pero la lógica se impone en esta manera de entender la ingesta de alimentos y en definitiva el concepto de dieta.
La clave para perder peso (o más bien grasa corporal) es generar un balance energético negativo. Es decir, consumir -de forma controlada- menos calorías de las que quemamos, y que dichas calorías provengan de alimentos de "calidad" nutricional. Eso sí, si exponemos a nuestro cuerpo a una restricción calórica excesiva puede tener efectos negativos: decaimiento y el conocido efecto rebote (nuestro cuerpo se defiende de la falta de energía asimilándola en forma de grasa).
So what are the consequences?  Within the tradition, and depending on the factors just mentioned, the consequences range from lessening a connection to the plant spirit all the way to becoming seriously ill or dying.  The most common consequence would likely be blocking the dieter from having visions during ceremonies, although nearly every curandero has stories about incredibly severe consequences like losing the ability to walk or talk, or having bad things happen continuously until the breach is rectified.  Consequences tend to be permanent unless the situation is resolved.  Traditionally, this is done by redoing the diet, but for twice as long as the original.

Sí, falta una sustancia: el agua. Recuerda que beber dos litros de agua cada día es un gesto de lo más adecuado. Y es que también puede ayudarte a perder peso. Además el agua puede hacer que evites comidas innecesarias. Los expertos aseguran que hay dos tipos de hambre: la física (que sólo se solventa comiendo) y la psicológica (producto muchas veces del estrés o la ansiedad. Esta última la puedes solucionar sencillamente bebiendo un vaso de agua. Ese gesto te llevará además unos minutos que te permitirán pensar dos veces si realmente necesitas esa comida.


El estrés es, créanlo o no, una causa importante para el aumento de peso. Esto es porque en el día, cuando la gente estaba estresada, era a menudo porque la comida era escasa, por lo que nuestros cerebros han evolucionado de tal manera que cada vez que nos sentimos estresados, nuestro cerebro le dice al cuerpo que debe almacenar alimentos, ya que puede ser escasa.
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