Se trata de un régimen con un enfoque basado en el “hazlo tú mismo”: es muy flexible pero requiere un gran compromiso, dado que no está tan pautada como otras dietas. La clave del plan reside en la reducción a la mínima expresión del consumo de grasas, en particular las grasas saturadas (lácteos enteros, fritos, carnes grasas…). Por lo demás, se prima el consumo de cereales integrales, fruta, vegetales, pescado y pollo (sin la piel).
La sibutramina actúa disminuyendo el hambre y haciendo con que la sensación de saciedad llegue más rápido al cerebro, ayudando a controlar la cantidad de comida ingerida. De esta forma, este medicamento puede ser usado como primer tratamiento en personas con obesidad. Cabe acotar que en algunos países de América Latina su uso ha sido restringido, debido a sus efectos secundarios. 
×