La Universidad de Newcastle, en Australia, ha presentado un programa de adelgazamiento solo pensado para hombres y la han bautizado como Workplace POWER, acrónimo de Preventing Obesity Whitout Eating Like a Rabbit ('Prevenir la obesidad sin comer como un conejo'). "Muchos varones no reconocen que tienen sobrepeso”, explica en 'The Sidney Morning Herald' uno de los creadores de la dieta, el profesor Philip Morgan. “Tener barriga no parece ser un problema cuando todos tus compañeros tienen una. Ser gordo se ha normalizado entre los hombres porque el 70% tiene obesidad o sobrepeso”.
A lo mejor la falta de confianza no viene a la hora de perder peso, sino a la hora de mantenerlo. Puede que hayas perdido peso sin problema otras muchas veces pero las adversidades aparezcan a la hora de mantener el peso que deseas. Para conseguirlo hay que tener claro que después de la dieta adelgazante viene la de mantenimiento, que el proceso no termina cuando se alcanza el peso marcado.
Se trata de un régimen con un enfoque basado en el “hazlo tú mismo”: es muy flexible pero requiere un gran compromiso, dado que no está tan pautada como otras dietas. La clave del plan reside en la reducción a la mínima expresión del consumo de grasas, en particular las grasas saturadas (lácteos enteros, fritos, carnes grasas…). Por lo demás, se prima el consumo de cereales integrales, fruta, vegetales, pescado y pollo (sin la piel).
Haz que la compra sea variada. No cojas siempre el mismo pescado o la misma verdura. Eso crea monotonía. Aprovecha los productos de temporada y ten en cuenta los precios y ofertas.  No caigas en el error de comprar refrescos, bollería o helados por si viene alguien a tu casa o para tener para los niños. Son productos insanos para ti y por supuesto para tus hijos. Si lo tienes en casa en muy probable que acabes cayendo en la tentación.
Si usted no está seguro si creer o no lo que dice algún producto o servicio para perder peso o de nutrición, ¡averígüelo! La Comisión Federal de Comercio ("Federal Trade Comission") tiene información en inglés sobre las declaraciones falsas de publicidad para bajar de peso. También puede encontrar más información sobre la nutrición y la pérdida de peso hablando con un dietista de la Academia de Nutrición y Dietética (“Academy of Nutrition and Dietetics”). Vea la sección de "Información adicional" para los enlaces correspondientes.
Recuerde que los alimentos procesados tiene el mismo efecto que el azúcar en el cuerpo, por lo tanto, evítalos. Las frutas también son altas en azúcar, así es que come unas nueces, almendras o pocas semillas con tu fruta para minimizar los efectos. Y los edulcorantes tienden a hacer que se te antoja el azúcar, por eso opta por el jarabe de arce o miel de abejas en su lugar: pueden contener más calorías, pero son más saludables.
Los fabricantes de complementos alimenticios son responsables de garantizar la seguridad de sus pastillas de adelgazamiento y de hacer afirmaciones honestas sobre los posibles beneficios. Sin embargo, las afirmaciones de los fabricantes no están sujetas a la revisión previa a la comercialización ni a la aprobación de la agencia del medicamento. Además, el tipo o la calidad de la investigación utilizada para apoyar las reclamaciones puede variar.
El doctor Gontrand López-Nava, de la Unidad de Endoscopia Bariátrica del Hospital Universitario HM Sanchinarro, asegura que no son la panacea: “Son fármacos que actúan en el sistema nervioso central, concretamente en los complejos circuitos hipotalámicos del hambre y saciedad. Algunos son antihistamínicos -medicinas que sirven para reducir o eliminar los efectos de las alergias- que provocan pérdida de apetito, otros, por ejemplo, son antiepilépticos con el mismo efecto secundario. Son nuevas moléculas pero con mecanismos de acción muy conocidos. Por desgracia, no aportarán ninguna solución fácil ni de posible utilización generalizada”. La doctora Monereo pone el primer impedimento: “No tienen indicación en personas que quieren adelgazar por estética”. Caixàs lo aclara: “Solo si existe un diagnóstico de obesidad según el consenso SEEDO de 2007. Es decir, un índice de masa corporal (IMC: peso dividido entre la altura al cuadrado) mayor de 30 kg/m2; o de sobrepeso con más de 27 kg/m2 combinado con diabetes, dislipemia, hipertensión o apneas del sueño. Y, aún así, solo se recomiendan cuando no se han alcanzado los objetivos de pérdida de peso de más del 5% al cabo de tres o seis meses siguiendo un programa estructurado de cambios en el estilo de vida”.
Es natural que toda persona que desea bajar de peso quiera hacerlo rápidamente. Sin embargo, la evidencia demuestra que las personas que bajan de peso en forma gradual y constante (entre 1 y 2 libras por semana) logran mejores resultados en no volver a recuperarlo. Bajar de peso en forma saludable no se trata solamente de seguir una dieta o programa. Es llevar un estilo de vida estable que incluya cambios a largo plazo en la alimentación diaria y los hábitos de ejercicio.

Mis dietas son equilibradas: Son saludables, en ellas te explico cómo adelgazar sin eliminar ningún grupo principal de alimentos. Una de las cosas a las que doy más importancias es a enseñar el tamaño correcto de las raciones. El concepto “grande” y “pequeño” es diferente para cada persona y familia por lo que a menudo es necesario enseñar a las personas el tamaño correcto para cada uno.
Al cumplir los 30 empieza a haber una preocupación por la salud porque debutan algunos signos de envejecimiento (como las arrugas o la caída del pelo). Isidro menciona que “lo positivo es que la gente va concienciándose de que hay que cuidarse. Precisamente por eso hay menos prevalencia de obesidad en esta etapa de la vida. Por otro lado, los hábitos que no se modifican en esta etapa costará mucho modificarlos en el futuro”.
En los casos en que existe algún problema de salud como gastritis, asma, osteoporosis o incluso una limitación de movilidad, es fundamental la orientación y consejo de los médicos, para conciliar la dieta con el uso de medicamentos y con la debida adaptación a la enfermedad, para que sea posible adelgazar mejorando de esta forma la calidad de vida.
Lo que es peor es que algunas de las grasas contenidas dentro de ciertos alimentos chatarra en realidad puede hacer que su cuerpo anhele más alimentos. Esto sólo le hará más insalubre y con sobrepeso. Los efectos de estos antojos pueden durar días después de consumir la comida chatarra. Un buen ejemplo es mantener la comida chatarra fuera de su dieta tanto como sea posible.
×